
ablar de Silvia Tcherassi —La inspiración está en cualquier parte, es hablar de casi 40 años de una marca que ha sabido labrarse un lugar en la moda internacional y, lo más importante, con un ADN perfectamente reconocible: piezas fluidas, cómodas, con una fuerte presencia de formas arquitectónicas, profundamente femeninas y aderezadas con un glamour tropical donde el Caribe se manifiesta siempre. Todo ello condensado en un estilo que la diseñadora
y empresaria ha bautizado como “elegancia sin esfuerzo” y que define como “una elegancia natural, sin pretensiones ni excesos”.
Nacida en Barranquilla, Silvia se ha convertido desde hace tiempo en uno de los grandes referentes latinoamericanos de la moda internacional.
Sus diseños capturan flashes, portadas y millones de interacciones en redes sociales vistiendo a integrantes de la realeza como la reina Máxima de los Países Bajos, Rania de Jordania y Olympia de Grecia, así como a celebridades de la talla de Dua Lipa, Thalía, Jennifer López, Lourdes Montes e Ivanka Trump.
Condecorada en 2004 con la Orden de las Artes y las Letras del gobierno francés, también ha sido incluida por The Business of Fashion entre las 500 personalidades más influyentes de la industria y continúa expandiendo una marca que hoy tiene presencia en distintos mercados internacionales.
Ya son casi cuatro décadas de éxito. ¿Cuáles considera que han sido los pilares sobre los que se ha cimentado ese recorrido?
—Es una combinación de visión, perseverancia y disciplina, porque el talento por sí solo no es suficiente.
Integrarse al calendario internacional de la moda exige crear múltiples colecciones y campañas cada año. ¿Cómo asume ese proceso creativo? ¿Dónde encuentra inspiración?
—La inspiración está en cualquier parte, hay que tener la capacidad de capturarla y expresarla con un lenguaje propio. Pero las telas mismas, la naturaleza, el arte y la arquitectura siempre son una fuente inagotable de ideas y suelen ser el punto de partida de mi proceso creativo.
La gente suele asociar la moda con glamour y creatividad, pero ¿qué tan compleja es una industria que muchas veces parece sobresaturada por la enorme oferta disponible?
—Es una industria global y competitiva, con una tensión permanente entre las grandes marcas que forman parte de los grupos de lujo, las marcas independientes y las de fast fashion. Pero esa es nuestra industria y toca navegarla. En mi caso, con innovación, creatividad y consistencia, que no son excluyentes.
La marca Silvia Tcherassi también se convirtió en una exitosa
empresa familiar. ¿Cómo se dio la incorporación de sus hijos, Sofía como directora de Ready-to-Wear y Mauricio como director de Operaciones?
—Ellos escogieron formar parte de la empresa y no me puedo sentir más orgullosa de que continúen con el legado familiar. Nacieron y crecieron en este mundo y cada uno está haciendo grandes aportes desde sus perspectivas.
Más allá de los cargos que ocupan, ¿qué aporta cada uno desde su personalidad?
—Sofía es muy organizada, pragmática y complementa muy bien mi personalidad, que es más intuitiva. Mauricio quiere hacer la marca aún más relevante en términos culturales y expandir nuestro legado.
Se formó como diseñadora de interiores y también ha sido reconocida en esa área. ¿Qué tan importante es el espacio para Silvia Tcherassi?
—El mismo concepto de elegancia sin esfuerzo puede trasladarse a los espacios y es lo que busco hacer en los hoteles, en mis boutiques y en mis apartamentos. Es una nueva aproximación al eclecticismo, con influencia del mid-century italiano y un lenguaje de color muy definido.
¿Cómo es el proceso cuando una mujer llega a su atelier buscando una pieza exclusiva y personalizada? —Tenemos para ellas piezas únicas, hechas a la medida, elaboradas con telas europeas de alta costura creadas especialmente para mí. Por su naturaleza son piezas que requieren tiempo y tienen un importante componente artesanal.
Y las novias de Silvia Tcherassi. Se trata de uno de los momentos más importantes en la vida de una mujer. ¿Qué debe tener un vestido de novia para ser verdaderamente espléndido?
—Que sea atemporal. Que no se sienta como una pieza pasada de moda y que, cuando veas la fotografía dentro de 10, 20 o 30 años, siga vigente. Que sea especial y, por encima de todo, que haga feliz a quien lo lleva.
SILVIA Y EL CARIBE
La moda rara vez surge en el vacío. Detrás de cada diseñador hay una historia personal, una geografía
y una cultura que terminan reflejándose en sus creaciones. En el caso de Silvia Tcherassi, el Caribe colombiano no solo forma parte de sus recuerdos, sino también del ADN de una marca reconocida por sus colores, formas y vitalidad.
El Caribe tiene mucho de encanto, pasión y magia. ¿Qué tanto de Caribe ha tenido y sigue teniendo la propuesta de Silvia Tcherassi?
—Nací y crecí en el Caribe, y está presente en el ADN de mi marca. Es una región con una enorme riqueza cultural y con un espíritu abierto al mundo, así que me considero muy afortunada. Las formas, los colores y los patrones de Barranquilla forman parte de mi lenguaje creativo porque están profundamente conectados con mi herencia y mi crianza.
Barranquilla ha dado al mundo mujeres tan reconocidas como Shakira y Sofía Vergara. ¿Qué significa compartir gentilicio con ellas y formar parte de ese grupo de barranquilleras de proyección internacional?
—Es un gran orgullo que una ciudad que ni siquiera es la capital de un país pueda convertirse en un semillero de talentos con alcance global.
¿Hay algún recuerdo de Barranquilla que conserve especialmente en la memoria?
—Los recuerdos de infancia, cuando mi papá era gobernador y participaba en eventos junto a presidentes y ministros, acompañado de mi mamá, que fue una primera dama muy popular y adelantada para su tiempo.
MODA CON PODER
Más allá de las pasarelas y las colecciones, Silvia Tcherassi ha construido una empresa global que hoy abarca moda, hotelería y diseño de interiores. Una expansión que inevitablemente lleva a hablar de liderazgo.
Hace poco, Forbes Colombia volvió a incluirla entre las mujeres más poderosas del país, destacando la evolución constante de una marca con presencia en Estados Unidos, Colombia, España, Italia y República Dominicana, además de una colección de hoteles boutique que comparten la misma visión estética y de lujo que ha caracterizado su trayectoria.
Ha sido incluida varias veces entre las mujeres más poderosas de Colombia. ¿Cómo entiende usted el poder?
—Cuando me preguntan por mi relación con el poder recuerdo una frase que siempre repetía mi mamá, Vera: “el poder es para poder”. Pienso que debe ser una herramienta para generar cambios positivos.
Se habla mucho del empoderamiento femenino. ¿La moda empodera?
—Claro que sí. Es una especie de armadura que nos permite enfrentarnos a los retos de cada día. La moda nació como una forma de protección y evolucionó hasta convertirse en una forma de expresión y comunicación. Tiene un poder que va mucho más allá del atuendo.
Pero también es una industria que recibe críticas por el consumismo, la generación de residuos o la uniformidad estética. ¿Cómo responde a esos cuestionamientos?
—Para mí la moda es una herramienta de comunicación, una forma de expresar no solo lo que somos, sino también lo que queremos ser. Además, es probablemente la más democrática de las artes porque convivimos con ella todos los días. Como industria influyente y generadora de tendencias, también ha sido una voz importante en términos de inclusión y sostenibilidad.
¿Qué viene ahora para Silvia Tcherassi?
—Seguimos en pleno proceso de expansión, con nuevas categorías exitosas como los accesorios,
que iniciamos con el lanzamiento del Sofia Bag. También continuaremos abriendo boutiques porque son los espacios que permiten vivir una experiencia más completa de la marca.
¿Se ha planteado volver a la escritura y publicar un nuevo libro que continúe el camino de Elegancia sin esfuerzo? —Cuando llegue el momento y la oportunidad. El primer libro tenía una narrativa visual; el segundo era una especie de manifiesto de estilo. El tercero tendría que ser algo diferente, aunque todavía no he pensado en ello.
Alianza con Marangoni Miami
Silvia Tcherassi y la escuela de moda y diseño Instituto Marangoni Miami (IMM) lanzaron una segunda edición de su alianza a través de la “Beca Silvia Tcherassi” que apoya a diseñadores latinoamericanos con cuatro becas de matrícula completa y cuatro becas parciales que cubren el 50 % de la matrícula para cualquier programa del IMM. “Es más importante que nunca contar con la formación y preparación adecuadas para triunfar en las industrias creativas”, señaló Tcherassi. “Esta beca es un paso significativo en esa dirección. Me llena de satisfacción contribuir a la formación de la nueva generación de diseñadores latinos. Esta beca es para aquellas personas que quieran escribir las nuevas páginas de la historia de moda”, añadió.
POR: ALEJANDRO CELEDÓN | FOTOGRAFÍAS: CORTESÍA SILVIA TCHERASSI
Revista Con Clase número VEINTISÉIS (26)
